Los secretos para apostar a La Primitiva

¿Quiéres saber los secretos para apostar en La Primitiva? ¿Te gustaría saber cómo elegir tus números, qué estrategias hay para ganar a esta lotería? Pues sigue leyendo porque te vamos a contar todo lo que de verdad necesitas saber sobre La Primitiva: las probabilidades que tienes de ganar el premio gordo, si tienes más opciones jugando más… ¡vamos!

Además, mira el análisis de Jackpot Giant, una tragaperras disponible en RETAbet que está haciendo las delicias de los jugadores más exigentes. Si te gusta ver girar rodillos y optar a premios progresivos muy jugosos, está claro que esta es una opción a tener en cuenta… ya que ofrece botes de cientos de miles de euros.

Conceptos básicos antes de empezar

Muchas personas se enfrentan al juego de forma errónea, inexacta o, directamente, enfermiza. Y es que el juego, con su intervención del azar, hace que esta actividad humana, antigua como pocas, esté rodeada de misterio, supersticiones y creencias falsas que nada tiene que ver con las probabilidades matemáticas, que son las que explican de qué están hechos esos juegos. Para empezar el juego es una actividad lúdica que debe ser enfrentada como tal, como una forma de diversión. Para seguir, al jugar a algo -y si nuestra preocupación principal es ganar dinero al hacerlo, como ocurre lamentablemente muchas veces- deberíamos saber como mínimo cómo es el juego, cómo funciona realmente y con qué probabilidades contamos al jugarnos el dinero.

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En cambio, muchos jugadores expresan su esperanza de ganar en términos tan absurdos y poco lógicos como «algún día me tocará», «estoy seguro de que al final me haré rico» o «la perseverancia tiene recompensa», aunque hay parte de verdad en sus afirmaciones, pero ellos no saben por qué. Lógicamente, todos los jugadores que juegan a La Primitiva o a cualquier juego similar, buscan el premio gordo, no juegan para sacar 100€ o el reintegro. Pero lo único seguro en los juegos de azar organizados -ya sean apuestas deportivas, máquinas recreativas o Euromillones- es que la banca siempre gana. En el caso de las loterías, el Estado se queda nada menos que con la mitad de lo recaudado, que es muchísimo dinero. El organizador es el único que tiene garantizadas las ganancias.

Probabilidades de acertar La Primitiva

La lotería Primitiva es, como todos los juegos de este tipo, un juego de azar en el que se parte de unas serie de números de entre los cuales se elige la combinación ganadora. Según el número de aciertos que el jugador tiene sobre la combinación ganadora, obtiene un premio. En este caso, La Primitiva se juega con 49 números y la combinación ganadora está formada por seis números más un complementario, que actúa como comodín.

Existen un total de 13.983.816 posibles combinaciones de 6 números sobre los 49 números posibles que se usan en este juego. Las pro, y las probabilidades de acertar los diversos premios en la Loto son:

  • 6 . . . . . 1 entre 13.983.816
  • 5+C . . . 1 entre 2.330.636
  • 5 . . . . . 1 entre 55.491
  • 4 . . . . . 1 entre 1.032 (0.097%)
  • 3 . . . . . 1 entre 57 (1.77%)
  • Reintegro . . . . . 1 entre 10 (10%)
  • 0 aciertos . . . . . 1 entre 2.27 (44%)

Como ves, la probabilidad de ganar el premio máximo con una apuesta sencilla es de una entre casi catorce millones. A long shot, que dicen los anglosajones. Pero si lo que buscamos es el pelotazo máximo, con los 6 números más el complementario, las probabilidades se alejan hasta la estratosfera: una entre 139,8 millones. Es más fácil -aunque también queda a la altura de Orión- acertar el Euromillones (1 probabilidad entre 116.5 millones). Según calculó National Geographic en diversos artículos sobre sucesos en Estados Unidos, es más probable que te mate un tiburón (una entre 3,7 millones), que te fulmine un rayo (una probabilidad entre 700.000 en cualquier año dado y una entre 3.000 en toda tu vida) o que te espachurre un meteorito (desde una probabilidad entre 3.000 hasta una entre 25.000, suponemos que en función de dónde vivas). Y si crees que en España no te puede matar un tiburón porque no vives en California, en nuestras costas hay cerca de cinco especies habituales, aunque no suelen acercarse a los humanos pero aún así…

Cómo fue el último sorteo: los afortunados multimillonarios fueron… ninguno

En el último sorteo celebrado antes de escribir este artículo, las apuestas recibidas en el sorteo de La Primitiva de Loterías y Apuestas del Estado sumaron 12.688.864€ y el bote que se ofrecía -saldo acumulado no entregado en sorteos previos- fue de 30.500.000€.  Los premios repartidos no llegaron a los 7 millones de euros. Nadie acertó la combinación ganadora y el número complementario (la categoría denominada ‘Especial’), ni tampoco los seis números. Solo cuatro jugadores acertaron 5 números más el complementario, ganando algo más de 58.000€, algo más de nueve millones y medio de las antiguas pesetas… que no está mal, pero tampoco es que te resuelva tu vida y la de tu familia, que es un mantra que millones de jugadores repiten cuando justifican por qué juegan.

Quienes acertaron cinco números (a uno solo de acertar la cantidad total de números de la combinación ganadora) -más de 200 personas- se llevaron la triste cifra de 2.206,61. Entiéndenos, dos mil euritos están muy bien, pero no es precisamente la idea del pelotazo Primitiva, teniendo en cuenta de que había un bote de 30 millones de euros. Como ves, no es tan fácil llevarse un pellizco.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que quizá si alguna vez llega ese día -podrías jugar todos los días de tu vida religiosamente y aún así no ganar jamás ese premio que anhelas- y ganas el bote, quizá coincidas con tres o cuatro afortunados más y haya que dividir el premio… no hay forma de saberlo.

En realidad, según quienes saben mucho de esto, las probabilidades de acertar una lotería cualquiera, por sí mismas, no tienen importancia. La clave aquí sería si el premio multiplicado por la probabilidad (en escala de 0 a 1) es mayor o menor que el costo del billete. De hecho, ninguna lotería cumple esta lógica. Quizá por eso dicen que las loterías son los impuestos que pone el Gobierno a quien no sabe de matemáticas.

La falacia del apostador o Falacia de Montecarlo

Uno de los problemas de los juegos de azar es que muchos jugadores tienen una relación un tanto ‘mística’ con el juego. Y es que como humanos que somos, nuestro pensamiento se relaciona con creencias, esperanzas y presunciones que muchas veces no están basadas en hechos demostrables, sino en percepciones subjetivas. La falacia del jugador o Falacia de Montecarlo lo demuestra: se trata de una falacia lógica, es decir, un argumento que parece válido pero en realidad no lo es. Algunas falacias se usan para persuadir o manipular a otras personas y otras, sencillamente. se deben a la ignorancia. La falacia de Montecarlo pertenece a este último tipo. Es la creencia que tiene un jugador de que los sucesos aleatorios futuros pueden verse influidos por sucesos pasados. Un ejemplo clásico: creemos que si sale siete veces negro a la ruleta, pronto saldrá rojo. Es lógico, ¿no? No puede seguir saliendo negro para siempre… De hecho algunos tienen menos paciencia y a la tercera creen que las tornas cambiarán. Es esa creencia por la que los jugadores de slots siguen echando monedas y monedas con la ‘esperanza’ de que la próxima tirada sea la que les traiga el jackpot de su vida. Pero lo cierto es que en los juegos de azar puro -como son las slots, las ruletas o las loterías, en las que no interviene el factor humano o la habilidad, como sí ocurre en apuestas deportivas o juegos de cartas-, cada suceso es independiente del anterior y del siguiente, y no se ve en modo alguno influido por ellos.

Otros juegos de azar como slots y ruletas

Muchos jugadores de slots no lo saben, pero al pulsar los botones de las máquinas, ni siquiera están ‘eligiendo’ dónde para la combinación de los rodillos. Las máquinas tragaperras funcionan con chips conocidos como RGNs (Random number generators) que están generando números (que se corresponden con los símbolos de la máquina) constantemente, sin cesar. Cuando aprietas el botón de juego, solo estás pidiendo al RGN que muestre el número que estaba generando en ese preciso momento, en forma de combinación de símbolos de la máquina. Cada tirada es única e independiente. Da igual que acabe de salir el jackpot o haga seis meses que no sale. La cuestión aquí es el porcentaje de pago de la máquina, el retorno que ofrece al jugador.

En las ruletas, por ejemplo, puede llegar a ocurrir -algo que nadie esperaba en una maravillosa noche de 1913 en el casino de Montecarlo (Mónaco)-, que salga 26 veces seguidas el negro…. Seguro que a la quinta, séptima, décimo primera, décimo novena vez, todos creían que el rojo saldría por fin… pero no. Siguió saliendo negro hasta sumar veintiséis veces seguidas. Nadie podía creerlo. Es la falacia de Montecarlo: creemos que si algo no ha ocurrido en un periodo determinado, ocurrirá pronto, o que si algo ha ocurrido hace poco varias veces, tiene menos probabilidades de ocurrir, o que si algo no ha ocurrido recientemente… relacionamos unos sucesos con otros, cuando los sucesos aleatorios son independientes completamente unos de otros.

Y ahora, los secretos para apostar a La Primitiva

Como imaginarás si has llegado hasta aquí, no hay secreto que valga para apostar a La Primitiva. Y si quieres perder el tiempo analizando qué números salen más y cuáles menos, allá tú, es tu tiempo y tu dinero. Pero créenos, no existen trucos ni secretos para elegir los números, aunque haya quien lo crea o se lo quiera hacer creer a otros. Si los hubiera, no te los íbamos a contar precisamente a ti, no es nada personal, pero lo guardaríamos para nosotros. ¿Crees que alguien con el secreto para hacerse rico lo iba a contar a todo el orbe en Internet?  Si existiera la forma de saber qué combinación va a salir, no sería un juego de azar, sería otra cosa.

¿Queda alguna puerta para la esperanza? Sí, pero las matemáticas vuelven, aunque esta vez en nuestra ayuda. Cuantas más veces juegues, más probabilidades teóricas tienes de ganar alguna vez. Cuando decíamos que hay una sola entre casi 140 millones de posibilidades de acertar el premio gordo, hablamos de un día dado. Pero si juegas durante veinte años seguidos todas las semanas a este juego, el cálculo que debemos hacer varía. Hay que ver cuál es la probabilidad de que te toque al menos una vez durante ese periodo. Si la probabilidad de que te toque una vez en un periodo dado es x y la probabilidad de que te toque un día concreto es ‘y’, y juegas n veces (el número de semanas), la probabilidad de que te toque en ese periodo sería x = 1-(1-y)^n. Es decir, en nuestro ejemplo, si jugases una vez a la semana a la Primi durante veinte años, las probabilidades de que te tocase alguna vez en ese periodo serían de 0,000007437141, más o menos de 1 entre 134.460.  

¿Merece la pena jugar a La Primitiva?

Pues, aparte de la tradición y la costumbre, aunque las probabilidades de hacer rico sean más que remotas y el Estado solo dedique la mitad de lo recaudado a premios, hay quien gana. Eso no se puede negar. Mientras la mayoría de los que juegan a La Primitiva pierden lo apostado una y otra vez, algunos se llevan grandes pellizcos de vez en cuando, porque ya has visto que no siempre se reparten los premios gordos… Quizá algún día pilles uno de ellos. Ya conoces la frase, «de ilusión también se vive…» Pero debes recordar que ganar es más difícil que casi cualquier otra cosa que puedas pensar en la vida. Podrías incluso ganar el Nobel antes de que te toque La Primitiva.

Si todo esto te ha hecho pensar, quizá haya llegado el momento de valorar qué tipo de jugador eres: ¿prefieres un premio pequeño pero más alcanzable y con menos riesgo o te gusta arriesgar más en pos de un mejor premio que te resuelva la vida pero que quizá no llegue jamás? Puede que debas valorar apostar a un deporte que te guste o comprar acciones de bolsa. Ahora que sabes cómo funciona La Primitiva, tú decides.